lunes, 9 de mayo de 2011

Preterito

Hay algunas heridas que nunca terminan de sanar, igual que las cicatrices o los huesos rotos que duelen con el mal clima.

Es increíble como la gente no cambia y imagina que es siempre lo mismo, como hacen lo mismo después de los años.

Seguís teniendo la impresionante capacidad de enojarme y yo la debilidad de dejarte hacerlo. Puedo dar un paso al costado y dejarte seguir el camino, pero de alguna forma el cinismo te es divertido.

Lo era y lo es, cuando yo soy la cínica.

Si intentar seguir adelante y olvidar todo no es madurar entonces ¿que? Tragarse el veneno con agua, seguir jugando el mismo juego, no ya lo supere y no lo vamos a hacer de nuevo.

Lo mas triste de todo es que, las heridas no se curaron por que sigue teniendo el mismo efecto, ¿eso también quiere decir que una parte de mi se estanco con esa parte de vos?

Aun así, después de enfrentar todos mis cambios, todas mis muertes y renacimientos, puedo decir que lo lograste, conseguiste algo que yo no, seguiste adelante. A pesar de haber guardado nuestra parte en un rincón  y conservarla hasta hoy.

Yo soy la mas atrasada de los dos, la que todavía se enoja, lo piensa y escribe acerca de esto. Estoy metida en el ropero, enterrada en el pasado, mas lejos del pluscuamperfecto, sin ojos para el futuro y con dolor en las tormentas

Si nunca vamos a encajar, la solución es no volverlo a intentar