viernes, 15 de abril de 2011

Hado

Supongo que la hipocresía me trasciende, no promuevo al destino, ni a algo que se le parezca. Tener un futuro predestinado sobre el cual refugiarte. EXCUSA.

El destino es un techo para los pobres, para esas personas que por inconvenientes diarios te dicen... tendría que pasar.

No, NO y No.

Cuando vamos a entender que somos amos y señores de nuestras vidas, constantemente estamos tomando decisiones sobre las cuales residen la responsabilidad de los hechos futuros.

Pero... el hado, es diferente.

El es el gran destino, que a todos nos espera, que esta profetizado desde antes de nacer, el hado es inevitable. Ya que según la literatura griega, ni los dioses pueden obviarlo.

Ahora, me gustaría tener una predicción del oráculo que me asegurará: Obviamente que eso le sacaría toda la diversión, pero la incertidumbre siempre fue mas fuerte que el deseo de descubrirlo.

No quiero mirar la oscuridad, aun que ver la luz significaría quedar ciega de golpe y ahí no habría mucha vuelta a tras.

Si vamos a abrir los ojos que sea sin dolor.

Sin el hado, ya que el mito no es realidad.